Las bodas prehispánicas mejor conocidas como atado de energías, es una de las costumbres ancestrales que se han conservado a través de los tiempos, para la unión de dos personas, hoy en día esta ceremonia se puede llevar acabo en los alrededores de Teotihuacan, lugar que posee misticismo y una energía inigualable.
Los novios deben portar vestimenta blanca, al inicio de la ceremonia, ambos entran en un Petatl (petate) que simboliza la privacidad de la pareja. El Teopixke se coloca al frente y evoca los cuatro elementos naturales con el fin de fortalecer el lazo de la pareja en los años venideros.
La ceremonia puede acompañarse por humo del copal, que se cree, purifica el entorno, así mismo, puede complementarse con velas, antorchas, caracoles, cantos sagrados y huehuetls. El momento más representativo es cuando el ministro de culto hace el atado es entonces cuando se crea una sola energía.